jueves, 29 de noviembre de 2007

Blog en construcción

trabajo de Siro López

1 comentario:

Anónimo dijo...

Don Quijote entre las cartas del amor platónico y las aguas fue soñando con sus alas.

Buen hidalgo que de cánticos danzaba, y con sus enormes sueños fue cruzando montañas.

Y buen gallardo de Edad Dorada, entristecido de penas, curando heridas con odiseas.

Peculiares hazañas que de amor cantaba, peculiares leyendas que de ingenio lograba.

Con sus ojos en el manto del sol, Don Quijote y Sancho Panza marcaron revolución.

Soñadora despierta, Peperina en trance vanguardista.