sábado, 28 de diciembre de 2013

Proyecto Caracas Pizarra



Iniciativa que riega poesía en la ciudad a través de cualquier medio disponible.
Poesía que nos usa de mediums para liberarse en los ojos del transeúnte.
Letras efímeras congeladas en la budeidad de lo digital.


sábado, 21 de diciembre de 2013

trocitos I

Cuatrocientos millones de partículas de polvo han pasado por mi cerebro antes de poder enderezar estas palabras escritas en silencio, esperando su propia vida una vez que sean pronunciadas. Cada palabra sonorizada se mezcla amorosamente con el viento y en una cópula sutil asciende o desciende hasta perderse en un todo indisoluble, palabra, sonido, viento, aliento. Te quiero.


LM2009
Fumar me hace olvidar que quiero remar cuando me pongo a rimar y que muchas palabras se van a arrimar justo en el olvido de donde nadie las va a sacar. Otra neurona más por la que callar se fue sin decir adiós...


LM2009
...tal vez así suena la gente que está en el infierno, alguno consiguió su única llamada a este mundo y yo le tranqué.
No sé tú, pero me gusta ser tierra que vuela. El ave de los nidos incinerados por el miedo.


LM2009

La desmemoria y los desdentados...

Los días de la memoria y del olvido terminan siempre siendo los mismos. Cosas dichas y por decir, actos, caricias, todo se confunde alucinadamente entre brillos opacos y oscuridades brillantes de neón patibulario durante la hora en que no es día ni es noche aún. Qué hago, qué digo. Junto a mí, una muerte que me inhala al exhalar, radicalidades, profundidades, dimensionalidades que intentan ser palabras, balbuceos de pobres errantes que no aprenden la lengua clara y desnuda del opuesto. Cifrado que trata de escupir el dolor que hermana a todos quienes le rodean, así me soñó ella. Carcasas, kilómetros de vendas, kilos de hojas secas, nuez en medio del desierto sideral la soñé a ella. Separado de su corazónentrepierna por la última frontera donde sitúo el fin de mi errancia, ya no llameo. La condena que vive a mi lado y que está a millones luz de mi mano tendida cuando viene el sepulcro, se difumina. No importa cuantas veces renuncie, la dualidad obliga al otro a estar por ausencia si así lo decido, por enemiga si así lo decide, por fantasma si así lo dicta Venus. Me voy. Siempre me voy para probar cuan lejos me es posible llegar de rodillas en la bajada empedrada. Me iré cada vez que así lo desee, en busca de la egoista libertad. En la aventura de la cotidianidad, me reconozco como vine al mundo. Tal vez, algún día deba parar. Sin promesas. Sin amenazas. Sin reproches. Sin recuerdos que pudieron ser y que no son más que solitarios sueños de una almohada hechicera que los contagia y que hoy reposa en el cuarto de cachivaches. Olvidarlo todo para repetirlo siempre con la exaltación y embriaguez de la primera vez. Cambio de posición al dormir. Cambio de sueño. Entrego los fantasmas desdentados por falta de voluntad y exceso de miedo.


 LM2009









Mi lenguaje es el de la caña. De los besos sin recompensa. De los cielos indiferentes. De los sueños ajenos. De la vida lenta. De las letras que hacen llorar. De la gente que sabe hablar. De los pasos perdidos del equivocado. Del dinero que fluye y se va haciéndome sentir como Coperfield. De los abrazos de oso y de pajarito. De los amigos que están sin estar, de los activos, de los invisibles y de los olvidados. Mi lenguaje es de refugio e intemperie. Silencio y estruendo.

LM2008

Calle melancolía - Joaquín Sabina y Joan Manuel Serrat

viernes, 13 de diciembre de 2013

Escultora la vida

La vida nos ha estado trabajando desde que nacemos.
No hay mayor preocupación por las evidencias
hasta entrada cierta edad.

Nos ha hecho surcos
nos blanquea cabellos
nos hace peso en las carnes.

Quien pueda oponerse a esto
sin artimañas siempre mal disimuladas
hace el ridículo y bufón de sí mismo.

La vida
transparente
sigue su más bella obra
esculpir la muerte en nosotros.


LM2013

jueves, 12 de diciembre de 2013

Cada día tiene su propio color.
Su sonoridad. Sus formas vacilantes.
Sus voces y sus trajes.

Cada día nace y transcurre en unidad.
Aunauqe no empeñemos en la
división temporal. Engaños del antes
y después, con apariencias de lo que
es y no es.

Cada día trae su belleza, de hecho nunca
se la lleva a ninguna parte. Somos nostros
quienes ignoramos o asistimos al milagro
cotidiano de ver.

Cada día es siempre lo no y lo sí.


LM2013



Cuesta abajo rodaba rodaba rodaba y nada lo detenía, ni los buenos deseos, los jalones amigables, las súplicas…  Despertaba algo repuesto  intentando detener en vano el desmoronamiento, y creía, y se sentía dueño de algo, acaso de la tierra carcomiendo sus uñas, pero a cada nuevo brote de esperanza, un incendio de realidad, excusas, escurrimientos, miradas cifradas que intentaban no develarle su brutal e inexorable constante acabar.

Y no terminaba de llegar a la llaga.

LM2008®

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Génesis apócrifo

...finalmente, después del verbo, cundió el silencio.

sábado, 7 de diciembre de 2013

Otoño




“Las hojas caen, caen de muy lejos,
como marchitas en el cielo, en jardines remotos,
caen: como en un ademán de rechazado.
Y en las noches la pesada tierra cae
más allá de las estrellas, en la soledad.
Todos caemos. Cae mi mano.
Y mira las demás, también ellas caen.
No obstante, hay alguien que detiene estas caídas
entre sus manos, con infinita dulzura.”

Rainer María Rilke. “Libro de Imágenes”.

jueves, 5 de diciembre de 2013

Ángel de la mañana

A veces
se distraen los ángeles
se pierden nuestra ventura
en el instante que dura mucho
menos para ellos que para
nosotros.

A veces
tenemos lapsus
o deja vus y sentimos
(pocas veces lo creemos)
que el tiempo retrocede
o se detiene o se
recorta y pega y nos saltamos
un pedazo.

Serán
los ángeles para
disfrutar con nuestra
ventura.


LM2013

martes, 3 de diciembre de 2013

ánima



En la adolescencia todo es distinto. Las cosas pequeñas cuestan mucho más que las empresas engorrosas. Así éramos, una muchacha, un muchacho, casi mudos para poder decirse que esta vida es más corta de lo que creen, que los adultos no tienen razón alguna y que pronto, se repetirá la historia a menos que resolvamos  a tiempo. Él se conformaba con satisfacer su apetito hedonista cubriéndose de todo lo que el cuerpo de ella pudiera ofrecerle, incluyendo el dolor. A pesar de que para él no representaba ella un objeto sexual como solía pensarse, fue el acuerdo establecido tácito, “me poseerás hasta el límite de mi cuerpo”. Ella interesada siempre en las estrellas, caminaba a la casa de él mirando al cielo, cada paso dado estaba calculado por su mente que no necesitaba saber la distancia del suelo. Más de una vez su planta se amortiguó suavemente sobre la gracia de algún perro callejero, pero no importaba porque interpretar el lenguaje nocturno entre una constelación y otra, el vuelo del murciélago hambriento, la sombra del negro árbol sin ningún tipo de preparación “profesional”, ya era bastante tarea. El recorrido del que disponía para tales trabajos era apenas de unos veinte metros en los que las luces de la calle le dejaban espacio con suficiente oscuridad para poder mirar a lo alto, también debía estar ausente la luna, aprovechar su muerte de días para hurgar en la intimidad Divina. Ella sabía cosas que no aparecen en los libros, ella era la nieta que supo de la constante comunicación entre su abuela y las ánimas. Ella cambiaba el agua en los tazones del piso, secretamente, después de beberla. Antes de entrar a la casa de él se descalzaba, y murmuraba el sortilegio respectivo al que él nunca le prestaba atención con su razón, apenas si sus sentidos se turbaban. Sola aprendió a leer la correspondencia entre las cartas y la vida ajena y a pronosticar hechos que los astros certificarían. Las regresiones se volvieron pan comido, hasta que un día decidieron jugar a una de sus pruebas para saber quién había sido él en sus vidas pasadas. Él, que sin mucho trabajo podía suspender su consciente, abstraerse en horas de concentración que perseguían el silencio más absoluto, accedió y se recostó. La posición fetal nos traslada con y sin razón al principio, antes de todos los tiempos y pesares. Ella olía a mierda de perro callejero, quizá, por olvido, no se había quitado los zapatos en la puerta al entrar ni repetido las antiquísimas palabras que le enseñara su abuela, por mero olvido a drede. Él cerró los ojos y su mente se despertó, el ruido que llegaba desde adentro no permitiría que se concentrara como solía hacerlo. Ella bajó un poco las luces y pensó en regular su respiración, el ruido que habría en él le asaltaría invadiéndola. Él acaso pudo callarse en su interior, ella iría pidiéndole cosas, paso a paso para que se relajara. En minutos él ya estaba cubierto de niebla, mirando un cuerpo que sentía suyo pero que no reconocía completamente, no lo sentía. Pensaría que estaba dormido, que habitaba un sueño y que sería bueno despertar, porque si él estaba afuera, entonces su cuerpo estaría vacío y eso no era bueno, podría haber otros queriendo un cuerpo como el suyo, o cualquier cuerpo. Pero ella que no había repetido el sortilegio de contención que acostumbraba, que llevaba los zapatos puestos con mierda de perro adherida, que no se había bañado ese día y que ya el humo de la casa comenzaba a ahogarla, gritaría SCIRE POTERE AUDERE TACERE SCIRE POTERE AUDERE TACERE SCIRE POTERE AUDERE TACERE y se metería en el cuerpo de él justo segundos antes de que él pudiera poseerse. Ella se levantaría y correría fuera del alcance de las llamas dejando su cuerpo abandonado, hermosamente consumido y siendo deformado como siempre lo quiso ver entre las inmortales llamas, tratando de incinerar la sempiterna maldición que llevan todas por no haberse encargado de escribir la historia. Llegaba el turno de su venganza. Quedé atrapado en la niebla, buscando el cuerpo hasta convencerme de que lo había perdido en un parpadeo, y que en cualquier momento me tropezaría con él, u otro que arrebatar. Era ahora entonces cuando podía recordarla plenamente, siempre siguiéndonos de siglo en siglo, y su obsesión por el fuego. Nunca creyó el doctor la historia de Ivanna, que aparentaba tener unos sesenta años de edad, ésta ya había perdido la cuenta de cuerpos ocupados, de espíritus desplazados, de doctores que divinamente la medicaban, hasta que volviera a inventar su historia médica, su historia de vida, la nueva invasión. La historia de todos. La huída y el encuentro.


©luismarte2009

fotografíatomadadelaweb: Nina Hagen. Cantante.

Despedida

Cuando me voy acercando
al final de un buen libro, leo
más lento, estiro sus páginas
remastico sus palabras, las
releo, repienso todo.
No quiero que esos
amigos se vayan con
la última página.



LM3012

lunes, 2 de diciembre de 2013

Muere el día

la noche es
la muerte
que pare
y se come
a sus hijos
sin dolor


Ya no hay
Dioses que
la enfrenten
en sagrada
guerra

nos hemos
acostumbrado
a tanta
humanidad
abyecta




 fotografíadeluismarte2013





LM2013


Sicopompo

fotografíadeluismarte2013


poco puede decirse de la oscuridad cuando abraza.

nadan los ojos buscando dónde asirse,
frustrados se ahogan.

las manos rasgan la invisibilidad,
el eco no responde

solo se va.


esto podría ser la muerte.
creer que estoy hasta que me canse
y se relajen todas mis resistencias.



LM2013

Palabra de árbol

Viajan los árboles
en la trovadora brisa
en el abrazo que le prodigamos
en las miradas serenas
en el ave (extensión de él)
en hormigas y bichitos


No muere el árbol
cuando el fuego llega
y lo transfigura todo
porque ya se ha
repartido antes
y el crepitar es aplauso celebrador
del árbol que ahora mismo
está
naciendo en otra tierra
con su brisa y sus cosas.





                                                                                                  fotografíademmxluis





LM2013

sábado, 30 de noviembre de 2013

el poema que crece: tú.



Puedo caer del tren en el intento de alcanzarte en tu tren. 
Por eso viajo con medio cuerpo afuera, 
en maromas de circo chino esquivando 
los consabidos postes lagartos voladores, 
esquivando las saetas saltarinas rebotonas inocentes matadoras que por descuido 
sueltan las ventanas
en astillas que me buscan. 

Mis gritos son enviados desde más adelante
para que cuando pases por tu ventana logren entrar con fuerza horizontal, 
una vez lanzados, ya no sé de su suerte.
Palabras arreglo corriendo en papeles de piedra que doblo como aviones que cruzarán hasta tu asiento. 
Señas, mímicas, espíos, mis ropas, mis cuentos, mi lluvia única, mis dedos, mis ojos, mi saliva, mi estómago, 
todo se va haciendo puente que vislumbra tus llamas terribles
hasta en pedacitos mi razón mutila sin pensárselo

Todo te envío todo con tal de tocarte a distancia, sin ser yo, que me quedo aquí esperando a que nuestras estaciones coincidan otra vez. 





fotografíadeluismarte2010



Te he escuchado y ya no quiero barco ni mástil ni Ítacas… porque ya he muerto y sé que morir nunca es final.








LM2013

nada ajeno


















 fotografíadeluismarte2010

Te pinto letricas sin anhelos en tu hoja bonita desvelos te rayo poco a poco te lleno para leerte y borrarte y hacerte de nuevo te cambio y te contemplo y la misma sigues siendo inmutable desde el fondo del todo desde el silencio oscuro en que nos juntamos por obras desconocidas pero somos el fuego que apaga el agua el viento que la propaga la tierra crepitante del galope desbocado y la luz la luz que no sabemos qué es pero que es dentro y fuera en la ceguera matinal cascada espada que une en pedazos las junturas esparcidas en astillas después del encontronazo ausente de gentes dementes de mentes sonrientes hirientes querientes clientes del demon de la imaginación que vive entre otros de los otros con los otros vendiendo trayendo perdiendo visas de amor desvelos eternos en la eterna soledad que seguimos siendo por eso de los átomos compartidos. Mis átomos te extrañan aún teniéndote.






LM2013















Ciego



                      




 
                                                








                                               A odpa


En blanco debió quedar esta hoja
                           El perfume que emanó de ti
      se lo tatuó restregándose
      -como recomendó el viejo-
                    con el friso de tu venus
                                          En ascendente




                                  En        blanco     sus      sienes

          sin discurso que te contuviera el tacto
      trazando la minuta
para rotar por infinitos poros




                      En     blanco     su     lengua

     llovía justo cuando se deslizaba

   en la cavidad con que retuviste el aire
la misma
con que absorbiste las sombras




En     blanco     sus     pies

                  volviéndose etéreos queriendo asirte

           a cada paso     ahora sin piernas

   a cada paso     ahora sin vientre

a      cada      paso.




               Se          liberaron          los          insectos


apresados        en        el        estómago        ya        blanco


                        sin        pecho        quiso        odiarte


                                        sin      brazos      morderte

                                                   
                                                     pero

        
                                                          tu luz

                                                                     
                                                                  tu


                                                                     luz
                
                                                                         .
                                                                         .
                                                                         .




LM2008